Del Brexit, Trump y la crisis
del capitalismo global
Por: Juan Carlos Páez
La forma de
iniciar esta reflexión es a partir de un ejercicio de participación democrática
que arranca en Inglaterra, el referéndum de permanencia a la Unión Europea,
pues este tenemos que verlo a la luz de las exigencias económicas y comerciales que la membresía significan,
simbólicamente para el país que inició el modelo liberal de economía, que ahora
mismo tiene sumido en una serie de disyuntivas a la civilización occidental. Y
en principio porque este modelo neoliberal que la propia UE ha impuesto al
mundo, con ideologías conservadoras está agotado.
Es parte de
un proyecto global que impone a las economías apertura comercial, alianzas
regionales, “que para muchos países implican crecimiento y crecimiento se
traduce en desarrollo, esto es una ecuación muy peligrosa”, nos dice Dejan
Mihailovic, investigador de la escuela nacional de posgrado del ITESM. La
migración es un efecto negativo de esto, misma que ha llevado a la grave crisis
en el Mediterráneo, conflicto que se le presenta a la Unión Europea incapaz de
resolverlo, pues no cuenta con leyes para regular lo que es el fenómeno
migratorio más grande desde la Segunda Guerra Mundial. De la misma forma, el discurso de Donald Trump dice, no a la globalización, responsabilizándola de la debacle económica de Estados Unidos.
De manera
paralela el escenario Westfaliano de dominio del poder del Estado también está
menguado, las telecomunicaciones y la globalización merman constantemente el
poder del Estado, y por tanto el orden mundial. Sin embargo esta
supranacionalidad no necesariamente es favorable para la humanidad y para la
madre tierra. En sus entrañas existe un supra dominio de parte de las grandes
corporaciones multinacionales, que controlan a los Estados, controlan el modelo
de desarrollo-crecimiento, y controlan el destino de las commodities a lo largo
del globo, para participar en las cadenas de suministro industrial. Así Trump considera el cierre de fronteras, el cierre del Tratado de Libre Comercio con México y la desincorporación de las empresas de EEUU a las cadenas de valor, con ello cierra puertas a la globalización.
De esta
manera el referéndum de Inglaterra (como un intento de defender la soberanía
nacional sobre el modelo regional/global) no sólo pone en entredicho su
integración comercial, sino pone en cuestionamiento a la misma Unión Europea,
del fracaso de un proyecto integracionista que en virtud del crecimiento
económico generó graves problemas por ejemplo en África (tanto en el
colonialismo como con la explotación ambiental) de manera tal que la migraciones
de este continente polarizan más las discusiones al interior de la misma. Discusiones
de diversa índole, desde cuestionar los financiamientos hacia los campos de
refugiados, la apertura o cierre de fronteras a estos migrantes, las cuestiones
ético valorales relacionadas con el derecho internacional humanitario, el
concepto mismo del principio pro persona,
de espíritu anglosajón que ahora mismo la UE rechaza; cerrarles la frontera
significa la muerte, concentrarlos en franjas de refugiados sin ayuda humanitaria
es dejarlos morir, o abrirles las fronteras de manera organizada, todo ello
significa una verdadera crisis de valores entre los Estados europeos. La
posible salida de Inglaterra la UE agudiza la crisis estructural del sistema
mundo capitalista
Esto me
lleva al análisis de un primer concepto sobre el desarrollo, que proviene desde
el Consenso de Washington, y que refiere de forma importante Esteva en su
diccionario sobre el desarrollo, y tiene que ver con qué desarrollo/crecimiento
es una dupla que genera en sus orígenes graves problemas que se contradicen con
la protección al medio ambiente. De tal manera como menciona Esteva, este
desarrollo afecta no sólo al medio ambiente, sino también las relaciones
humanas, particularmente las relaciones laborales en los países en desarrollo.
Es decir desde esta crítica el desarrollo impacta a la desigualdad, la pobreza
de la población en los países con debilidades económicas, desigualdad y
pobreza. Por aparte se ha generado un extractivismo indiscriminado que conlleva
graves problemas sociales, en el fondo son problemas concatenados que tienen
una afectación dual, si el medio ambiente sano se violenta, entonces los modos
de sustento de la población también y por ende entran en crisis las comunidades
humanas. Hinkelammert menciona que los criterios de decisión económica son
devastadores, en particular el criterio de la ganancia, como criterio formal de
decisión. Es decir la maximización de la ganancia empresarial, excluye otros
criterios y decisiones, a menos que se mantenga una ganancia mínima. Otro
criterio fundamental, en el neoliberalismo, es el criterio del crecimiento,
fundado sobre otro que es el de la competitividad. Entonces ante Trump y el Brexit, estamos hablando de una crisis del neoliberalismo?
Pareciera ser que la ultra derecha nacionalista populista está conquistando el poder en los países que fueron los generadores del modelo económico neoliberal y por ende entonces eso nos llevará a otra alternativa del modelo de producción.
En ese
sentido el sistema capitalista debió mostrar alguna flexibilidad, pues
posterior al Estado de Bienestar, ha manejado un doble discurso entre la
práctica del Consenso de Washington y la teoría y normativa del derecho al
desarrollo. Fundamentalmente estamos caminando de manera esquizofrénica entre dos
brazos de la civilización, el izquierdo diseñador de las políticas del
desarrollo y el derecho de despojo natural de la tierra y de los pueblos del
Sur.
Es decir es
un problema de falta de mercado, que causa el desempleo, la discusión ideológica,
resulta decisiva para las posibilidades de una política del desarrollo, por
ejemplo la CEPAL que maneja de otra forma el desarrollo. Y en el fondo del
asunto, lo que los analistas de la sostenibilidad mencionan, que las ganancias
de producción de los recursos naturales son en realidad costos de extracción
que no toman en cuenta la reproducción a largo plazo de la naturaleza ni la
existencia de los ecosistemas.
Por ello
considero que es una crisis civilizatoria. Por ello es tan importante pensar en
la cooperación al desarrollo, la civilización tienen que colaborar, “los
Estados son un abanico de comunidades, etnias, razas, culturas que conviven” (Mihailovic,
2005), los principios de la ONU se basan en que sus miembros estemos juntos y
estemos cooperando, por ello la gran tarea de los Objetivos de Desarrollo
Sostenible, de las instituciones financieras internacionales, de los Estados,
las regiones como la Unión Europea, del G 20, G 77, de la OMC, del Foro
Político de Desarrollo Sostenible es “como vamos a compaginar los principios de
convivencia con los intereses económicos, tanto con la naturaleza misma” (ídem,
2005).
A nivel
global, la civilización contempla varias amenazas: tenemos un escenario bélico
militar por un lado, por el otro una demanda global medio ambiental de colaboración
mundial y tenemos factores sociales que se deben de responder a nivel interno,
estatal, como la desigualdad, la pobreza, el desempleo, la calidad y dignificación
del sueldo y la calidad de vida. Todo ello genera contradicciones políticas,
particularmente porque la disminución misma del Estado como entidad de gestión
de los asuntos públicos se está viendo mermada, y eso es problemático, pues por
otro lado las instituciones internacionales para la protección ambiental, se regulan
y controlan justo a ese nivel de los Estados. En ese sentido los países tienen
que caminarse en dos dimensiones, entre la política interna y una política
exterior, en la que las economías latinoamericanas no coinciden, los casos de
Ecuador, Bolivia y Argentina así lo representan, pues son Estados que mantienen
gobiernos progresistas de corte post neoliberal, cuya expectativa fue el fin
del ciclo de las comoditties, pero que a su vez comportaron sus economías en un
neo extractivismo progresista (Pérez Sainz, 2014) esos países han vivido
conflictos ambientales serios con sus pueblos indígenas, por ejemplo la
carretera del Tipnis, como modelo de desarrollo en Bolivia, que no es más que
un modelo capitalista indo amazónico. Esto es algo muy grave, pues nuestros
países con visiones post desarrollistas, como el Buen Vivir, deben volcarse a
una apuesta por un modelo de desarrollo no extractivista.
La escala
geográfica y el código geopolítico, son dos elementos importantes para pensar
en las dimensiones regionales y globales. Desde ahí la geopolítica crítica nos
lleva a pensar en que los intereses del Norte global se imponen sobre las
necesidades de los países en desarrollo, misma situación que ha denunciado de
forma reiterada la CEPAL desde la conformación de la economía estructuralista y
la teoría de la dependencia más vigentes que nunca (Mazzucato 2014).
Todo ello
nos lleva a pensar en un fin del ciclo del modelo de preponderancia económica
de los Estados Unidos y la Unión Europea, y que incluso golpea a las democracias,
no sólo de los países en desarrollo, pues el caso de Europa es un claro ejemplo
de la desesperación de un Estado Social, pero si de una forma más intensa, en
democracias que cada vez son más electorales, pero que tienden a cerrar las
vías sociales a sus ciudadanos, ¿de qué nos sirve tener pulcros sistemas
electorales si no se le está repartiendo la riqueza a la gente? Si no se están
disminuyendo las brechas de desigualdad, esto en el pensamiento de Alicia Bárcenas
de la CEPAL. Los giros electorales en América del Sur muestran que existió una
ineficiencia en los modelos de políticas sociales de los gobiernos post
neoliberales en la región. Pero por otro lado tiene que ver con que las
economías de estos países son tan dependientes de los problemas globales, China
ha generado esa crisis económica orillada por la caída de los precios de
petróleo y de sus compras de comoditties en Latinoamérica, dejan de crecer del
12 al 6 %, de un país que no está consumiendo, no le está comprando a Brasil, a
Chile, a Argentina, que ha derivado en la caída en pique del proyecto bolivariano,
del modelo de Dimna, del neoperonismo de Kirchner, señala Herrera Lasso (2016) “la
globalización económica es contundente y cuando las cosas fallan, nadie se
salva de sus efectos”. Lo mismo sucederá ahora con la salida de Inglaterra y la
crisis financiera global que esto generará.
Por ello me
parece que esa máxima que maneja ahora la ONU y la OCDE de: “la sinergia entre igualdad social y dinamismo económico”, son una
falacia, trabajar para ambos al mismo tiempo es una contradicción que tenderá a
la profundización de pérdida de derechos sociales. En el discurso ofrecido en
el XII Periodo de sesiones de la CEPAL, Margarita Cedeño vicepresidente de
República Dominicana señaló: “crecer para
incluir, incluir para crecer, de la mano de la solidaridad social”, es un lema
imposible de cumplir por el camino del modelo económico de la civilización
occidental.

Comentarios
Publicar un comentario